Lunes semana séptima Tiempo Ordinario (20 febrero 2012)

De Corazón a corazón: Sant 3,13-18 (“La sabiduría que viene de lo alto es… pacífica… llena de compasión y buenos frutos, imparcial, sin hipocresía”); Mc 9,14-29 (“Todo es posible para quien cree”… “Creo, ayuda mi poca fe”)

Contemplación, vivencia, misión: Todo el evangelio en un “encuentro” (exitoso o fallido) de Jesús con cada ser humano. Ordinariamente se busca en el Señor el propio interés según el propio proyecto. Entonces la fe se tambalea. Pero Jesús viene para salvar integralmente nuestra existencia, a condición que le dejemos entrar en el corazón. Él mismo nos ayuda a dar el salto a la fe verdadera, con tal que reconozcamos nuestra propia incapacidad para creer si él no nos ayuda. La vida es hermosa cuando es sanada por Cristo en la verdad de la donación.

En el día a día con la Madre de Jesús: Todos estamos invitados, como María, a compartir “la hora” (Jn 2,4) en que tendrá lugar el pacto  de amor (Alianza esponsal) sellado con la sangre de Jesús: nos ha creado por amor y nos traza un itinerario de amor para poder regresar a su Corazón.

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