De Corazón a corazón: Sant 4,1-10 (“¿De dónde proceden las guerras y las contiendas entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones?… Humillaos ante el Señor y él os ensalzará”); Mc 9,30-37 (“El Hijo del hombre será entregado… resucitará… Si uno quiere ser el primero, sea el servidor de todos… El que reciba a un niño en mi nombre, a mí me recibid”)
Contemplación, vivencia, misión: Todas las guerras y divisiones nacen de un corazón dividido por ambiciones y preferencias, a veces incluso confundiendo la gloria de Dios y el bien de la humanidad con las ansias de poder y de dominio. La historia humana ha seguido ese itinerario, que parece una cadena irrompible. “Los desequilibrios que fatigan al mundo moderno están conectados con ese otro desequilibrio fundamental que hunde sus raíces en el corazón humano” (AG 10). La historia verdadera (la que casi nunca se cuenta) la han construido los santos y las personas de buena voluntad, por medio de “una vida escondida con Cristo en Dios” (Col 3,3).
En el día a día con la Madre de Jesús: La cadena de “desequilibrios que fatigan el mundo”, la quiebra “Jesús de Nazaret” (que convivió con María y José “en su pueblo”: Lc 2,39) con la donación humilde y audaz de su misterio pascual ahora prolongado en nosotros.

San Juan de Ávila-Causa doctorado CEE
Santuario y Centro Diocesano de San Juan de Ávila en Montilla(Córdoba, España)
