Domingo segundo Tiempo Ordinario (19 enero 2014)

De Corazón a corazón: (Is 49,3.5-6) “El Señor me plasmó desde el seno materno… luz de las gentes, salvación”); 1Cor 1,1-3 (“Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo… a los llamados a ser santos)”; Jn 1,29-34 (“El Cordero de Dios que quita el pecado del mundo… Él es quien bautiza con el Espíritu Santo”)

Contemplación, vivencia, misión: Todos estamos llamados dentro de un proyecto de Dios, para construirnos y construir la historia amando. Es el proyecto que trazó Dios con cariño paterno y materno. Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es “luz para todos los pueblos”. Nosotros estamos llamados a ser un destello de esta luz, que, por venir de Dios, es “santidad” (vida divina), como destello de su mismo amor.

*En el día a día con la Madre de Jesús: El Espíritu Santo, que formó a Cristo en el seno de María (cfr. Lc 1,35), se nos ha comunicado por el bautismo para transformarnos en imagen y destello del mismo Cristo.

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: “La alegría evangelizadora siempre brilla sobre el trasfondo de la memoria agradecida: es una gracia que necesitamos pedir” (Evangelii Gaudium, n.13)

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