JUAN XXIII, Santo: Florecillas sobre María

“Tengamos siempre con nosotros la imagen de María. Tan gran Madre socorre a todos sus hijos en los diversos momentos de su existencia”. “Una de las más bellas y delicadas flores de nuestra santa religi6n es poder tratar familiarmente, con ternura y respeto, a la Madre de Jesús, a quien EI mismo consagr6 como Madre de todos los creyentes”. “En la vida del cristiano, todo está iluminado por esta nota que llega al corazón: María, nuestra Madre”.

“Cualquier cosa que hagamos, dondequiera que dirijamos la mirada, nos encontramos siempre con María, Madre de Jesús y Madre nuestra, y en seguida adquiere serenidad y alegría nuestro espíritu”. “En la tierra necesitamos aliento, protecci6n y asistencia maternal. Ahí tenemos al Coraz6n de María”.

“La sonrisa de María, Madre de Jesús y Madre nuestra, serena los rostros entristecidos y eleva a visiones de bondad, de misericordia y confianza los ánimos oprimidos, desconfiados y cansados”. “María es fu ente riquísima de consuelo, de alegría y de estimulo para todos los hijos de Eva que, gracias a la acción redentora de Cristo y por voluntad suya, se han convertido en hijos suyos”.

“Quien ama en el Corazón de María da un amor fuerte y de pura ley, pues no existe afecto humano que pueda igualar al de la madre”. “Os busca a todos para apretaros contra su corazón. Cerca de él todos os sentiréis más hermanos”.

“Inmaculada significa promesa y flor cándida de redenci6n”. “La gracia que a Ella le fue concedida en grado perfecto y eminente desde el primer instante de su existencia terrena y que a nosotros se nos concede también, aunque en medida inferior, es prenda de la bienaventuranza eterna”.

“Estrella de la mañana, prepara nuestros pensamientos para la venida del Sol de justicia, que tu trajiste al mundo”. “Espejo de justicia, conserva en nosotros el amor a la gracia divina para que, viviendo humildes y alegres en el cumplimiento de nuestra vocación cristiana, podamos gozar siempre de la amistad del Señor y de tus consuelos maternales”.

“Al sonido de la voz angélica, la luz del Espíritu Santo se refleja en su rostro, penetra el alma y el seno inmaculado de María para infundir y vivificar en ellos aquel misterio de una maternidad virginal, que fue y sigue siendo el prodigio más grande de todos los tiempos. Prodigio del Padre celestial, que envía a su Hijo unigénito para llevar a cabo la redenci6n de la humanidad”.

“Magníficat. Es dulce para nosotros dejar que resuenen como un eco en nuestra alma las palabras del cántico de la Virgen María al principio de su prodigiosa maternidad”. “La vida de María, siempre humilde, dócil y sencilla, pura, penetrada de amor, obediente a la palabra del Señor y generosa con los hermanos, es espejo de virtud para todos”.

“Asemejarse a María significa amar la humildad y la sencillez, la pureza de costumbres y la mansedumbre de palabra, de trato, de coraz6n, el amor a la casa y al trabajo cotidiano”.“María no se ha separado de nosotros, no nos ha perdido de vista; nos espera siempre y se inclina hacia nosotros para escuchar nuestras suplicas”.

“¡Reina del mundo y Madre nuestra dulcísima!: este mundo no tiene necesidad de guerras victoriosas o de pueblos derrotados, sino más bien de salud renovada y más robusta, de paz fecunda y serena”.

“A Jesús por María. Estas cuatro palabras encierran una doctrina que vale por todo un libro”.

“La consagraci6n a Ella significa consagraci6n fervorosa, irrevocable y generosa al divino Salvador, a su ley y a su Iglesia”. “Quien ama a Jesús ama a su Madre, y quien es predilecto de tal Madre se distingue siempre por su fidelidad a Jesús”.

“¿Dónde encontramos a Jesús en la tierra sino en los brazos de su Madre?” “Rezando y meditando los misterios del Rosario, vivimos una vez más todo el Evangelio y la maravillosa historia del género humano redimido y salvado”. “Sea el rezo del santo Rosario en familia bálsamo de paz para vuestros hogares… El Rosario es la Biblia de los pobres”. Ver: Juan XXIII, Mensaje Espiritual (Madrid, BAC, 1969)

Anuncios

Los comentarios están cerrados.