Viernes semana séptima de Pascua (6 junio 2014, S. Norberto)

De Corazón a corazón: Hech 25,13-21 (“Jesús… de quien Pablo dice que vive”); Jn 21,15-19 (“¿Me amas más?… Apacienta mis ovejas… Sígueme”)

Contemplación, vivencia, misión: Los Apóstoles vivían pendientes de la presencia real de Cristo resucitado. Su primer encuentro se actualizaba continuamente en la vida ordinaria. Al Señor se le ama en la medida en que uno se preocupa por hacerle amar. El pasado, que tiene sus luces y sus sombras, queda diluido y transformado en el Corazón de Cristo.

*En el día a día con la Madre de Jesús: El examen de amor para la misión recuerda la declaración de amistad mutua en la Última Cena (cfr. Jn 15). El último "sígueme" recuerda el "seguimiento" evangélico de Cristo "con su Madre" (Jn 2,12).

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: “Tarea evangelizadora (es) una alegre respuesta al amor de Dios que nos convoca a la misión y nos vuelve plenos y fecundos” (Evangelii Gaudium, n,81).

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