Domingo de PENTECOSTÉS (8 junio 2014)

(Día) De Corazón a corazón: Hech 2,1-11 (“Todos quedaron llenos del Espíritu Santo… Todos oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios”); 1Cor 12,3-7.12-13 (“Hay diversidad de dones… todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu”); Jn 20,19-23 “La paz… Recibid el Espíritu Santo”)

Contemplación, vivencia, misión: Hay “Nueva Evangelización” cuando el corazón se abre a las nuevas gracias del Espíritu Santo que corresponden a las nuevas situaciones del aquí del ahora. Sin esta actitud de fidelidad al Espíritu, el Evangelio brillaría por su ausencia y sólo quedarían andamios más o menos técnicos y sofisticados, sin piedras vivas. El Espíritu de amor construye la unidad del corazón, de las comunidades, de toda la Iglesia y de toda la humanidad. Es la “paz” como destello del modo de amar de Dios: darse.

*En el día a día con la Madre de Jesús: Todo empezó en la “Anunciación”, cuando María, anticipo de la Iglesia, dijo que “sí” a la Palabra personal de Dios y a la nueva acción del Espíritu Santo.

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: “En Pentecostés, el Espíritu hace salir de sí mismos a los Apóstoles y los transforma en anunciadores de las grandezas de Dios, que cada uno comienza a entender en su propia lengua” (Evangelii Gaudium, n.259)

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