Miércoles semana 15ª Tiempo Ordinario (16 julio, Virgen del Carmen)

De Corazón a corazón:  Is 10,5-7.13-16 (“¿Acaso se jacta el hacha frente al que corta con ella?”); Mt 11,25-27 (“Has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre”)

Contemplación, vivencia, misión: Hay mucha sabiduría en el corazón de los pequeños y de la gente sencilla. La fe de un corazón sencillo sabe captar el meollo o el “corazón” de la Palabra de Dios. Escucha lo que le dicen los “entendidos” y, sin complejos, va más allá hasta las últimas consecuencias. Es la sabiduría “solidaria” de admirar, comprender, agradecer, acompañar, acoger, compartir. A estos “pobres” les queda todavía la alegría de saber y querer compartir lo que tienen, desde su pobreza. Es el conocimiento de Cristo vivido personalmente.

* En el día a día con la Madre de Jesús: “Haz todo el bien que puedas.  Hay algo que también los pobres pueden ofrecer: prestar sus pies a los impedidos, sus ojos a los ciegos, visitar  a los enfermos” (San Agustín, Sermón 158). Así fue la visita de María a Santa Isabel y su presencia en Caná y en el Cenáculo.

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: “La piedad popular «refleja una sed de Dios que solamente los pobres y sencillos pueden conocer» y que «hace capaz de generosidad y sacrificio hasta el heroísmo, cuando se trata de manifestar la fe»” (Evangelii Gaudium, n.123; cita EN 38). Ver Virgen del Carmen en Año Litúrgico (fiestas de María).

Los comentarios están cerrados.