Jueves semana 20ª Tiempo Ordinario (21 agosto 2014, S. Pío X)

De Corazón a corazón: Ez 36,23-28 (“Os daré un corazón nuevo… infundiré mi espíritu en vosotros”); Mt 22,1-14 (“La boda está preparada… a cuantos encontréis, invitadlos a la boda”)

Contemplación, vivencia, misión: Las palabras que usa Jesús llegan al corazón, porque su amor es apasionado. Su venida al mundo, como Hijo de Dios hecho hombre, la describe como unas bodas, a las que todos somos invitados. “El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre” (GS 22). Esta realidad es una vida de intimidad con él, que quiere compartir con todos. Es la "nueva Alianza", pacto de amor.

*En el día a día con la Madre de Jesús: El Señor nos acompaña como “consorte” (esposo), compartiendo nuestro mismo caminar histórico (nuestros “avatares”), renovando nuestro corazón en el suyo. “Su Corazón está en el tuyo” (S. Juan Eudes). Y en él percibirás el eco del Corazón de María.

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: “El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada” (Evangelii Gaudium, n.2)

Los comentarios están cerrados.