Sábado semana 22ª Tiempo Ordinario (6 septiembre 2014)

De Corazón a corazón: 1Cor 4,6-15 (“Hemos venido a ser el desecho de todos… os he engendrado en Cristo Jesús”); Lc 6,1-5 (“El Hijo del hombre es también Señor del sábado”)

Contemplación, vivencia, misión: Para San Pablo, valía la pena haber pasado tantos sinsabores en el trabajo apostólico. Lo importante es haber gastado y dado la vida por hacer conocer y amar a Cristo. Los “grandes” de este mundo y las “estrellas” de las pantallas, no entienden nada de este lenguaje. Quien ama de verdad, no sólo intenta cumplir con gozo todas las normas de convivencia, sino que va más allá y afronta la vida con audacia para transformarla siempre en nuevas posibilidades de darse y de hacer el bien.

*En el día a día con la Madre de Jesús: Las “angustias” por las eventuales faltas cometidas, son neblinas que se disipan solas dejándose mirar por Cristo. Los que se aman se comprenden con un cruce de miradas. Desde la cruz, Jesús “miró” con amor a su Madre y al discípulo amado (cfr. Jn 19,26).

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: “En su constante discernimiento, la Iglesia también puede llegar a reconocer costumbres propias no directamente ligadas al núcleo del Evangelio, algunas muy arraigadas a lo largo de la historia, que hoy ya no son interpretadas de la misma manera y cuyo mensaje no suele ser percibido adecuadamente” (Evangelii Gaudium, n.43)

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