Natividad de la Santísima Virgen María (8 septiembre 2014)

De Corazon a corazón: Miq 5,1-4 (“La que ha de dar a luz”); Rom 8,28-30 (“Los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo… el primogénito entre muchos hermanos”); Mt 1,1-23 “La Virgen concebirá y dará la luz un hijo… Dios con nosotros”).

Contemplación, vivencia, misión: Todo cumpleaños está dentro de una historia familiar universal, que comenzó en el corazón de Dios. La Virgen María fue elegida para “dar a luz” a Jesús, el “Emmanuel”, “Dios con nosotros”,  que es también “el primogénito entre muchos hermanos”, como dice San Pablo. Por “gracia”, hemos sido elegidos para ser “imagen” de Cristo, “hijos en el Hijo”. El nacimiento de la Virgen María es la “aurora” que anuncia el gozo del nacimiento de Jesús (la “Navidad”), “el Salvador”.

* Alegría del Evangelio, con la Madre de Jesús: “El Evangelio, donde deslumbra gloriosa la Cruz de Cristo, invita insistentemente a la alegría … En su canto María proclama: «Mi espíritu se estremece de alegría en Dios, mi salvador» (Lc 1,47)” (Evangelii Gaudium, n.5). En la vida cristiana todo debe sonar a gozo, como el anuncio del ángel (“alégrate, María”), la gran noticia de Navidad (“os anuncio una gran alegría”), el sermón de la montaña (“bienaventurados – gozosos – los pobres de espíritu”) y el saludo de “paz” de la resurrección. El gozo “evangélico” consiste en hacerse donación con y como Jesús, compartiendo este gozo con todos los demás hermanos.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.