Sábado semana 23ª Tiempo Ordinario (13 septiembre 2014, S. Juan Crisóstomo)

De Corazón a corazón: 1Cor 10,14-22 (“Un solo pan y un solo cuerpo”); Lc 6,43-49 (“Cada árbol se conoce por su fruto… edificar una casa sobre roca”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús es “pan de vida”, como Palabra y como Eucaristía. Quien escucha su palabra en el corazón (como María) y quien come su cuerpo, se hace un solo cuerpo con él y entra a formar parte de su misma familia. Nuestro punto de apoyo es el mismo Jesús, que da sentido y gozo a la vida. Ya nada ni nadie puede ocupar su puesto en nuestro corazón.

*En el día a día con la Madre de Jesús: Quien ha encontrado a Cristo, ya no puede prescindir de él. La vida es amistad íntima con él, que es el fundamento del amor a los demás. La familiaridad con su Madre es el ambiente normal en que surge la intimidad con Él.

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: “Recordemos el ámbito de la pastoral ordinaria, animada por el fuego del Espíritu, para encender los corazones de los fieles que regularmente frecuentan la comunidad y que se reúnen en el día del Señor para nutrirse de su Palabra y del Pan de vida eterna” (Evangelii Gaudium, n.14)

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