Sábado semana 25ª Tiempo Ordinario (27 septiembre, S. Vicente de Paul)

De Corazón a corazón: Ecle 11,9-12,8 (“Vete por donde te lleve el corazón… acuérdate de tu Creador”) Lc 9,43-45 (“El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres… Ellos no lo comprendían”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús se llama “Hijo del hombre” porque es Dios hecho hombre, que ha querido correr nuestra misma suerte histórica para compartirla con nosotros y transformarla. Su amor es en la verdad de la donación, hasta dar la vida, para luego resucitar y hacernos partícipes de su mismo triunfo. Todo amor que no se inspira en el suyo, es caricatura y opresión camuflada, fuente de envidias y desánimos.

*En el día a día con la Madre de Jesús: El “corazón”, aún en medio de nubarrones, busca siempre la verdad y el bien, cuya fuente está en Dios Amor. “El corazón habla al corazón” (Bto. J.H. Newman). María recibía la Palabra de Dios con el corazón abierto y esponjado.

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: “La renovación de las formas de expresión se hace necesaria para transmitir al hombre de hoy el mensaje evangélico en su inmutable significado” (Evangelii Gaudium, n.41)

Los comentarios están cerrados.