Viernes semana 26ª Tiempo Ordinario (3 octubre 2014)

De Corazón a corazón: Job 38,1.12-21; 39,33-35; 40,3-5 (“He hablado a la ligera”); Lc 10,13-16 (“Quien a vosotros escucha, a mí me escucha”) Contemplación, vivencia, misión: Aunque en las comunidades cristianas los “pastores” tienen la misión de enseñar en nombre del Señor, toda persona y especialmente todo cristiano es portador de un mensaje. El mensaje evangélico se anuncia mejor con el silencio y los gestos atractivos de donación y de convivencia, por medio de una vida transformada en “olor” del evangelio.

*En el día a día con la Madre de Jesús: El evangelio se asimila y se anuncia, cuando se medita en el corazón, como María. El “Rosario” es el “compendio de todo el evangelio” y el “salterio de la Virgen” (MC 42 y 48)

*Alegría del Evangelio, renovación misionera: “La Iglesia, que es discípula misionera, necesita crecer en su interpretación de la Palabra revelada y en su comprensión de la verdad … En el seno de la Iglesia hay innumerables cuestiones acerca de las cuales se investiga y se reflexiona con amplia libertad” (Evangellii Gaudium, n.40)

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