Lunes semana 28ª Tiempo Ordinario (13 octubre 2014)

De Corazón a corazón: Gal 4,22-24.26-27.31-5,1(“La Jerusalén de arriba – la Iglesia – es nuestra madre… Nos libertó Jesucristo”); Lc 11,29-32 (“La señal de Jonás”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús libera de todas las dudas y angustias. La “señal” de garantía (que él llama “señal de Jonás”) es su amor de donación total, hasta morir y resucitar por nuestra salvación. A Jesús se le encuentra escondido en los signos pobres y limitados de la Iglesia y de todo hermano. Quien se escandaliza de esos signos “pobres”, no encuentra a Jesús en su propia vida.

*En el día a día con la Madre de Jesús: San Pablo invitaba a amar a la Iglesia como la ama Jesús (cf. Efes 5,25). El mismo apóstol vivió este amor como donación materna, a imitación de “la mujer”, es decir, la Madre de Jesús, figura de la Iglesia (cfr. Gal 4,4-19).

*NUEVA EVANGELIZACIÓN, fidelidad al Espíritu: “Discernimiento evangélico … Es la mirada del discípulo misionero, que se alimenta con la luz y con la fuerza del Espíritu Santo” (Evangelii Gaudium, n.50)

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