Presentación de la Sma. Virgen María (21 noviembre, Vida Contemplativa)

De Corazón a corazón: “Grita de gozo y regocíjate, hija de Sión, pues he aquí que yo vengo a morar dentro de ti” (Zac 2,14); “Escucha, hija, mira y pon atento oído” (Sal 45,11-12); "Todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre" (Mt 12,49s)

Contemplación, vivencia, misión: En el primer momento de su existencia, María era ya la “llena de gracia” (Inmaculada). El primer momento “consciente” (cuándo?) fue totalmente para Dios. Así preparó su “fiat”, para recibir al Verbo antes en su Corazón que en su seno. Recibió a Dios Amor y se hizo templo del Amor para todos. Su “sí” es el nuestro, el único que da sentido gozoso a la vida. Los años de infancia de María (prescindiendo de sus circunstancias concretas), fueron el ensayo de un “sí” de donación total (recitando la “shemá” y la respuesta a la Alianza).

*Con María la Madre de Jesús: Aquella realidad vivencial y consciente de la “llena de gracia” (quizá desde sus tres años, en el templo) forma parte de nuestra biografía.

*NUEVA EVANGELIZACIÓN, fidelidad al Espíritu: El Espíritu “sopla donde quiere” (Jn 3,8). Si no hay “contemplación”, “comunión” y “misión” en “espíritu y verdad” (Jn 4,23), todo se queda en adornos y platos rotos. Ver viernes semana 33ª Tiempo Ordinario en: Año Litúrgico

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