Jueves semana segunda Adviento (11 diciembre, S.Dámaso)

De Corazón a corazón: Is 41,13-20 ("No temas, yo te ayudo… Convertiré la tierra árida en hontanar de aguas"); Mt 11,11-15 ("Desde los días de Juan Bautista hasta ahora, el Reino de los cielos sufre violencia")

Contemplación, vivencia, misión: Ser mensajero o precursor de Jesús (como Juan Bautista), equivale a correr su mismo riesgo de rechazo. Para que el desierto se convierta en un hontanar de agua, se necesita un cambio profundo, que no siempre agrada a los que escuchan. Jesús ha venido y sigue viniendo para comunicarnos esta fuente de agua viva, que es su misma vida divina; ofrece su agua viva a quienes se reconocen sedientos de vida nueva (cfr. Jn 7,37-38).

*En el día a día con la Madre de Jesús: María y José compartieron la misma suerte de Jesús: desprendimiento de Nazaret, aventurarse hacia Belén, no encontrar posada, exiliados en Egipto… Pero el mejor premio es ser amados por el Señor y poderle amar. Con Él no nos falta nada…

*Nueva Evangelización, fidelidad al Espíritu: El Amor sólo tiene una regla: la totalidad. "Es preciso que Cristo lo posea todo, porque él lo creó todo, lo redimió todo y lo glorificará todo" (San Bernardo, sermón 5 Adviento).

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