Lunes semana tercera Adviento (15 diciembre 2014)

De Corazón a corazón: Num 24,2-7.15-17 (Balaam: “De Jacob avanza una estrella, un cetro surge de Israel”); Mt 21,23-27 (A Jesús, mientras enseñaba le preguntaron: “¿Con qué autoridad haces esto?”)

Contemplación, vivencia, misión: Las enseñanzas de Jesús son siempre sorprendentes, más allá de nuestros cálculos y preferencias “religiosas” o “culturales”. Su “estrella” no ofusca nuestra luz, sino que la aquilata y la potencia hasta el infinito. Pero su mensaje “navideño” (de “gloria a Dios” y de “paz” verdadera) no estará nunca de moda. La verdadera Navidad se prepara y se vive en el “silencio” de una donación gozosa, la única que llena el corazón, no de cosas, sino de “alguien” que ama dándose a sí mismo.

*Hacia la Navidad con la Madre de Jesús: María, su Madre y nuestra, siempre se dejó sorprender por la Palabra de Dios. Ahora nos invita a preparar la nueva venida de Cristo: “Haced lo que él os diga” (Jn 2,5).

*Nueva Evangelización, fidelidad al Espíritu: La “estrella” que anuncia el Salvador se encuentra ya en todo corazón que busca la verdad y el bien. Quienes siguen esta estrella (anunciada por Balaam y vislumbrada por los Magos) necesitan ver testigos modelados por el Espíritu Santo como “hijos de la luz”.

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