Jueves después de Epifanía (8 enero 2015)

De Corazón a corazón: 1Jn 4,7-10 (“Dios es Amor… envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él… propiciación por nuestros pecados”; Mc 6,34-44 (“Sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor… «Dadles vosotros de comer»”)

Contemplación, vivencia, misión: En la humanidad vivificante de Cristo se muestra el modo peculiar de amar que tiene Dios. Él ama dándose a sí mismo y asumiendo como propia la biografía de cada uno. La “compasión” de Jesús es la expresión humana y apasionada de su amor infinito. Jesús proclama su mensaje amándonos y compartiendo con nosotros todo lo que es, tiene y hace. Así es Dios Amor, que quiere reflejarse en nuestra vida a imagen de la suya, para que podamos decir a todos: Dios te ama, Jesús ha venido para ti.

*En el día a día con la Madre de Jesús: La “compasión” que experimenta y manifiesta Jesús es la “ternura de Madre” que los profetas atribuían a Dios (cfr. Is 49,14-15; 66,13). En la “misericordia” cantada por María (Lc 1,60s) podemos captar mejor este sentido materno de la compasión.

*Nueva Evangelización, fidelidad al Espíritu: “La referencia de los consejos evangélicos a la Trinidad santa y santificante revela su sentido más profundo. En efecto, son expresión del amor del Hijo al Padre en la unidad del Espíritu Santo. Al practicarlos, la persona consagrada vive con particular intensidad el carácter trinitario y cristológico que caracteriza toda la vida cristiana” (VC 21). Donde ya se había celebrado la Epifanía el domingo: 1Jn 4,19-5,4; Lc 4,14-22.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.