Sábado semana primera Tiempo Ordinario (17 enero 2015, S.Antonio Abad)

De Corazón a corazón: Heb 4,12-16 (“Es viva y eficaz la Palabra de Dios… mantengamos firmes la fe que profesamos”); Mc 2,13-17 (“Vio a Leví… Sígueme… No he venido a llamar a justos, sino a pecadores”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús resucitado, presente bajo signos pobres de la Iglesia y de todos los demás hermanos, sigue hablando al corazón y llamando a compartir su misma vida. Su palabra refleja los latidos de su corazón. Llama a aceptar el proyecto de Dios Amor sobre cada uno y a responder con generosidad. Jesús llama y mira a todos con amor, como el Padre que “hace salir su sol sobre justos y pecadores” (Mt 5,45) porque todos son sus hijos, un pedazo de sus entrañas.

*En el día a día con la Madre de Jesús: La Palabra de Dios, cuando se recibe con el corazón abierto como María, muestra toda su eficacia (cfr. Lc 2,19.51). Entonces la vida ordinaria de “Nazaret” es fecunda en santidad y apostolado, pero no está de moda.

*Nueva Evangelización, fidelidad al Espíritu: La Palabra de Dios, contenida en la revelación (Escritura y Tradición) gira en torno a Cristo, Palabra personal de Dios. Es la Palabra “encarnada” (en el seno de María por obra del Espíritu), presente en la Iglesia e insertada en nuestras circunstancias históricas y sociológicas. En la Sagrada Escritura, es Palabra “inspirada” por el Espíritu Santo, el mismo Espíritu que guía la tradición de la Iglesia y actúa de modo misterioso en todos los corazones.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.