Sábado semana segunda Tiempo Ordinario (24 enero, S.Fracisco de Sales)

(Años impares) De Corazón a corazón: Heb 9,2-3.11-14 (“Cristo Sumo sacerdote… penetró en el santuario un vez para siempre… con su propia sangre… por el Espíritu Santo se ofreció a sí mismo”); Mc 3,20-21 (“Sus parientes decían: Está fuera de sí”)

Contemplación, vivencia, misión: Quien busca sencillamente la verdad y el bien, se topa a veces con opiniones desconcertantes. A Jesús, sus parientes le tuvieron por loco. En un mundo de “locos”,      quien es cuerdo desentona. Pero lo importante es gastar y dar la vida por amor, como Jesús, “con su propia sangre”. Correr la misma suerte de Jesús, sólo es posible con su presencia y aliento de Amigo que nunca falla.

*En el día a día con la Madre de Jesús: Las rupturas y tensiones las han soldado mejor los “mártires”, acompañando e imitando a “la Madre de Jesús, de pie junto a la cruz” (Jn 19,25). “Cada elemento de división se puede trascender y superar en la entrega total de uno mismo a la causa del Evangelio” (Juan Pablo II, UUS 1).

*Nueva Evangelización, fidelidad al Espíritu: “Sangre” significa una vida donada por amor. Sólo Jesús puede asumir la historia humana, transformándola “con su propia sangre”,  bajo la acción del Espíritu Santo.

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