Jueves semana quinta Tiempo Ordinario (12 febrero 2015)

De Corazón a corazón: Gen 2,18-25 (“No es bueno que el hombre esté solo… Formó una mujer”); Mc 7,24-30 (“También los perritos comen las migajas debajo de la mesa”)

Contemplación, vivencia, misión: Nunca estamos solos si nos abrimos a los planes de Dios. Nos bastan sus “migajas” (ya presentes en la creación), porque en ellas se nos da Él. La oración es relación con Dios, como actitud de humildad confiada, desde la propia pobreza iluminada por la fe en su amor. Fuimos concebidos en el seno de una madre y toda la vida es un camino, codo a codo, en familia. La convivencia es caridad (donación) y humildad (desde nuestra realidad). Mirando a los demás con la mirada de Jesús, se busca siempre el bien de los hermanos y se contruye la “comunión” eclesial.

*En el día a día con la Madre de Jesús: María y José expresaron su convivencia basada en la donación a Cristo (Lc 2,22.33.48): “le ofrecieron”, “se admiraban” de las palabras de Simeón, “tu padre y yo te buscábamos angustiados”. Es posible convivir con los hermanos si Jesús etá “en medio” (Mt 18,20).

*Nueva Evangelización, fidelidad al Espíritu: “En realidad, la Iglesia es esencialmente misterio de comunión, «muchedumbre reunida por la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo»” (VC 41; cita LG 4)

Los comentarios están cerrados.