UN CORAZON UNIFICADO PARA SEMBRAR LA PAZ

Presentación: (Papa Francisco, Mensaje Cuaresma 2015) “Quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón como dijo Benedicto XVI… Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos llevan a los hermanos y hermanas. En definitiva, un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro”.

– Arriesgarse a ser “felices”, “limpios de corazón” para ser “sembradores de la paz” (Mt 5,8-9)

– Tener un “corazón manso y humilde” para ser voceros del Señor: “Venid a mí todos… y yo os aliviaré” (Mt 11,28)

– Dejar entrar la Palabra hasta el fondo del corazón (Lc 1,19.51) para poder proclamar hoy: “Hemos visto al Señor” (Jn 20,25), “os anunciamos la Palabra de la vida” (1jn 1,1ss). Nos interpelan: “Queremos ver a Jesús” (Jn 12,21)

– ” Nos has hecho, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquiero hasta encontrarte” (San Agustín). El origen de toda división humana está en el corazón  dividido (cfr. GS 10 y 78)

  1. Corazón unificado según el proyecto de Dios amor en Cristo

– Mi lugar de hijo en el corazón de Dios: Ef 1,3ss; 1Jn 4,9 (“para que vivamos por él”)

– Un proyecto para toda la humanidad: Jn 1,3; Col 1,16-17; 1Cor 15,28. Ordenar la vida según el amor (“ordo amoris”, Sto. Tomás)

– “Los limpios de corazón verán a Dios”: Mt 5,8. – Un corazón unificado descubre a Dios en todo: “Dios mío y todas las cosas” (S. Francisco)..

– “Amar con todo el corazón” (Mt 22,37; Deut 6,5): no dudar de su amor, dejar que el “Todo” tome nuestro “todo” resumido en un “sí” (Lc 1,38: María; Hech 9,6 y 22,10: Pablo)

– Dejarse sorprender por Dios: “Lazos de amor” (Os 11,1-4); “amor eterno” (Jer 3,15)

  1. “Yo escruto el corazón” (Jer 17,10)

– Dejarse cuestionar por Dios: “eres tibio” (Ap 3,16). “El corazón es lo más retorcido, ¿quién lo conoce?” (Jer 17,9). Conocer y purificar “lo que sale del corazón” (Mt 15,18-19)

– Corazón duro: alejado de Dios, tapadera de la propia debilidad, destruye al prójimo utilizándolo y descartándolo. Corazón frágil, desordenado, oscuro.

– “Os daré un corazón nuevo”: Ez 36,25ss; “crea en mí un corazón limpio” (Sal 50)

– Corazón abierto al “primer amor” (Ap 2,4; 7,14); tener “el sentido de Cristo” (1Cor 2,16) (Jesús en la mente, en el corazón, en la vida)

– “Conversión” (Mc 1,15): abrirse a los nuevos planes de Dios Amor: Ap 3,20

– Dios “habla al corazón”, en el “desierto” (Os 2,16). Cristo me espera en mi realidad (“en lo más íntimo”: San Agustín): Jn 4,6; Lc 15.

– La misericordia divina (fidelidad a la Alianza y ternura materna) ablanda el corazón. Saber jugar limpio con Dios. María, “Madre de misericordia”.

  1. “Tu Palabra es la alegría de mi corazón” (Jer 15,16)

– Buscar y amar a Dios “de todo corazón”: Sal 118,2.10.38 (sin hacer trampas)

– “Dilata mi corazón”: Sal 118,32; “espero en su Palabra”: Sal 118,74. “Mi herencia es guardar tus palabras”: Sal 118,57. “La semilla es la Palabra de Dios… en un corazón bueno”: Lc 8,11.15

– Oración: “El encuentro de la sed de Dios con la sed de hombre” (San Agustín)

– “Vacíame de mí, lléname de ti, haz de mí un don”… (S.Nicolás de Flüe)

– “Meditar en el corazón”, como María: Lc 2,19.51. El eco del evangelio en su corazón. El Magníficat (“éxtasis de su Corazón”) en el corazón de la Iglesia

  1. Corazón indiviso (1Cor 7,32-33)

– “Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón”: Mt 11,29

– “Amar con todo el corazón” (Mt 22,37; Deut 6,5), “como vuestro Padre” (Mt 5,44.48), “como yo os he amado” (Jn 13,34). Bienaventuranzas y mandato del amor.

– Santidad, la “perfección de la caridad”: LG 40. “No anteponer nada al amor de Cristo” (San Cipriano y San Benito). Compartir esponsalmente su misma vida: Mc 10,38 (copa de Alianza)

– “Lo hemos dejado todo y te hemos seguido”: Mt 19,27 (v. 29: “por mi nombre”)

– El modo de amar de Jesús: da la vida (Jn 10,11; 15,13), dándose él (Mt 8,20), sin pertenecerse (Jn 4,34), como consorte, esposo enamorado, “redentor” (Mt 9,15; 20,28)

– Como María, su misma “espada” en el “alma” (corazón): Lc 2,35. “María en el corazón de la Iglesia”: RMa 27.

  1. De corazón a corazón

– Como el discípulo amado: Jn 13,23-25; 14,21. “Permaneced en mi amor”: Jn 15,9; cfr. Fil 2,5; 1Jn 4,9. Corazón unificado: ser pan partido como Jesús Eucaristía: Jn 6,51-57

– Costado (corazón) abierto (Jn 19,34-37): “lleno de bondad y amor” (letanía)

– “Mostró sus manos y su costado”: Jn 20,20ss. “Mete tu mano en mi costado”: Jn 20,27

– “Nuestro corazón ardía en el camino”: Lc 24,32 (“nuestro corazón semejante al tuyo”

– Iglesia signo de unidad (LG ): “un solo corazón y una sola alma”: Hech 4,32

– Iglesia misionera como María “la mujer vestida de sol”: Ap 12

– Ser expresión (signo personal, huella) de su amor: Jn 16,14; 17,10

  1. Ser y dejar huellas de donación

– Las huellas de Dios en todo corazón humano (GS 14: “donde Dios le aguarda”)

– Corazón transparente, sin postizos. Huellas de armonía en el cosmos, de los planes de Dios Amor, de Jesús muerto y resucitado, de hacer de la vida un “sí” como María.

– Jesús espera al apóstol “en el corazón de todo hombre” (RMi 88)

– Ser huella de Jesús para discernir y despertar esas huellas en los demás.

– “La santidad de vida permite a cada creyente ser fecundo en la misión de la Iglesia” (RMi 77)

– “La Iglesia es la cuna en la que María coloca a Jesús y lo entrega a la adoración y contemplación de todos los pueblos” (Bula IM 11)

 

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