Lunes semana segunda Cuaresma (2 marzo 2015)

De Corazón a corazón: Dan 9,4-10 (“A nosotros la vergüenza en el rostro… al Señor la piedad y el perdón”); Lc 6,36-38 (“Sed misericordiosos como vuestro Padre”)

Contemplación, vivencia, misión: Dios Amor e así: se apiada con ternura de madre cuando reconocemos nuestros pecados y defectos. “Su sol” nos lo da a todos sin distinción. Vivimos entre dones innumerables de su amor. Nuestra ceguera y nuestro sonambulismo se curan mirando a los demás como hijos amados de Dios. Si cerramos el corazón a los hermanos, no es posible “creer” de verdad en Dios ni tampoco hablar de él con autenticidad y coherencia.

*En el día a día con la Madre de Jesús: María vivió su “día a día” dejando entrar la luz del “sol” (la “mirada” de Dios) en su propia “nada”. Así lo expresó en su canto del “Magníficat”, cuando llevaba a Jesús (la misericordia) en su seno para bien de “todas las generaciones”.

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: “Demos gracias juntos al Padre… que ha derramado en nuestros corazones el Espíritu Santo que nos da alegría y nos hace testimoniar al mundo su amor y su misericordia” (Papa Francisco, Carta Apostólica Año Vida Consagrada, inicio)

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