Jueves semana tercera Cuaresma (12 marzo 2015)

De Corazón a corazón: Jer 7,23-28 (“Escuchad mi voz y yo seré vuestro Dios y vosotros seréis mi pueblo”) Lc 11,14-23 (“Si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios”)

Contemplación, vivencia, misión: El "Reino" de Dios es el mismo Jesús, con su doctrina y con los dones del Espíritu Santo que nos comunica. Su Reino ya comienza en su comunidad eclesial, como Pueblo propiedad esponsal de Dios; pero tiene que llegar a ser toda la humanidad, llamada a formar parte de su Reino definitivo en el más allá. Sólo con Jesús es posible hacer de la vida una donación verdadera. Nuestra debilidad queda reforzada por la misericordia divina que perdona y restaura.

*En el día a día con la Madre de Jesús: María escuchó del ángel que el "Reino" de Jesús "no tendrá fin" (Lc 1,33). Ella sabe que Jesús está en nuestro corazón, en medio de la comunidad y que nos espera en el más allá. Su tarea materna consiste en ayudarnos a "escuchar" la voz de Dios.

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: La clave consiste en escuchar la voz de Dios con un corazón abierto y disponible. "Lo que para los ojos del cuerpo es el sol que vemos, lo es Cristo para los ojos del corazón" (S. Agustín, Sermón 78).Nos abrimos a Cristo y, con él y en él, al Padre y al Espíritu Santo.

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