Miércoles Santo (1 abril 2015)

De Corazón a corazón: Is 50,4-9 (“El Señor abrió mi oído… No retiré mi rostro cuando me ultrajaban y escupían”); Mt 26,14-25 ("Se acerca mi hora, voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos”)

Contemplación, vivencia, misión: Aquella "casa" se llamará "Cenáculo" y va a recordar siempre la última cena (Eucaristía), la apariciones de Cristo resucitado y la preparación para la venida del Espíritu Santo con la Madre de Jesús. Lo importante es celebrar continuamente la "Pascua" con el Señor, compartiendo su "paso" por la cruz a la resurrección. El camino de Pascua es camino personal y comunitario de "escucha" comprometida de los planes de Dios Amor.

*En el día a día con la Madre de Jesús: La actitud decidida de Jesús se fue fraguando desde niño, en su corazón y en su vida, cuando María y José le enseñaban a memorizar la "shemá": "Escucha, Israel, amarás" (Deut 6,4).

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: Amar la cruz como regalo de bodas, es una gracia del Espíritu Santo. “Abrazaos con la cruz que vuestro Esposo llevó sobre sí y entended que ésta ha de ser vuestra empresa” (Sta. Teresa, Moradas II, cap. único, 7).

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