Jueves semana segunda de Pascua (16 abril 2015)

De Corazón a corazón: Hech 5,27-33 "Nosotros somos testigos y también el Espíritu Santo que ha dado Dios a quienes le obedecen"); Jn 3,31-36 ("Da el Espíritu sin medida… El que cree en el Hijo tiene vida eterna")

Contemplación, vivencia, misión: Sólo existe un "presente", el de Dios Amor, que no pasa. Nuestro tiempo "presente" (el único que tenemos) es un ensayo para entrar en el "presente" definitivo de Dios. Creer en Jesús, es adherirse personalmente a Él, conocerle amando, vivir en Él, dejarse sorprender por su amor, aquí y ahora. Esta fe, que Dios siembra de algún modo en todos los corazones por medio del Espíritu Santo (cfr. GS 22), es la que lleva a la "vida eterna".

*En el día a día con la Madre de Jesús: María creyó, concibió por obra del Espíritu Santo y se convirtió en la máxima Virgen y la máxima Madre, como figura y anticipo de la Iglesia.

*Nueva Evangelización, fidelidad al Espíritu: El mismo Espíritu Santo que formó a Jesús en el seno de María, que ha inspirado las Escrituras y que guía a la Iglesia, es quien suscita en todos los corazones (sin excepción) la búsqueda auténtica de la verdad y del bien, que siempre conduce al encuentro con Cristo Resucitado.

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