Viernes semana segunda de Pascua (17 abril 2015)

De Corazón a corazón: Hech 5,34-42 ("Contentos de sufrir ultrajes por el Nombre"); Jn 6,1-15 ("Cinco panes y dos peces")

Contemplación, vivencia, misión: La alegría de sufrir por Jesús no nace de una gimnasia interior de narcisismo, sino de recibir con gratitud el regalo de compartir su misma vida. Jesús mismo se hizo "pan partido", ya simbolizado en la multiplicación de los panes y de los peces, pero hecho realidad especialmente en la Eucaristía. Con él se aprende que "hay más alegría en dar que en recibir" (Hech 20,35).

*En el día a día con la Madre de Jesús: "Por obra del Espíritu Santo nació él de una Virgen, y por obra del mismo Espíritu Santo fecundó también su Iglesia pura, a fin de que, a través del bautismo, dé a luz una multitud innumerable de hijos de Dios" (San León Magno, Sermón 12).

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: Para escribir el libro “Cinco panes y dos peces”, el obispo Van Thuan necesitó haber estado 13 años en la cárcel y algunos más de “Nazaret”. Quien sintoniza su propio corazón con el de Cristo, se convierte en “pan partido” como él, amaado en el amor del Espíritu Santo.

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