Santa Catalina de Siena (29 abril 2015)

De Corazón a corazón: 1Jn 5-2,2; (“La sangre de su Hijo Jesús nos limpia de los pecados”); Mt 1,25-30 (“Te doy gracias, Padre… has escondido estas cosas a los sabios… y se las has revelado a la gente sencilla”)

Contemplación, vivencia, misión: A Cristo sólo le conoce quien le ama: “Si alguno me ama, yo me manifestaré a él” (Jn 14,21). “Trinidad eterna, tú eres como un océano profundo, en el que, cuanto más se busca, más encuentro, y cuanto más encuentro, más te busco a ti. Tú sacias de modo insaciable mi espíritu” (Santa Catalina de Siena). Jesucristo nos ha redimido con su "sangre" (Ef 1,7; Rom 5,9; Ef 1,7), es decir, con su vida donada en sacrificio, para establecer "la Nueva Alianza" (Lc 22,20; Mt 26,28).

*En el día a día con la Madre de Jesús: La fe de los “sencillos” es vivencia auténtica del Evangelio como en María, sin arreglos artificiales.

*El camino del corazón, fidelidad al Espíritu: Los santos vivían de Jesús, como “dulce memoria que comunica gozo al corazón” (himno del nombre de Jesús). Vivían, con él, inmersos en la dinánima de "reconciliar consigo todas las cosas, tanto las del cielo como de la tierra, estableciendo la paz por medio de su sangre" (Col 1,20). Para el miércoles semana cuarta de Pascua: Año Liitúrgico.

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