Lunes semana sexta de Pascua (11 mayo 2015)

De Corazón a corazón: Hech 16,11-15 (“A Lidia… el Señor le abrió el corazón para que  se adhiriese a las palabras de Pablo”); Jn 15,26-16,4 (“El Espíritu dará testimonio de mí… también vosotros daréis testimonio”)

Contemplación, vivencia, misión: El mismo Espíritu de amor que, de algún modo,  ya se derramó en la creación entera, se nos comunica ahora como participación en la misma vida divina de Dios Amor. Este amor es el único que puede abrir el corazón humano para recibir al mismo Jesús como Palabra personal del Padre. A Jesús sólo se le conoce amando. La prueba de “conocer” a Jesús y de haberle encontrado, es la capacidad de transformar la propia vida en verdadera donación.

*En el Cenáculo con María hacia Pentecostés: María “es muy amiga del Espíritu Santo, y Él de ella. En sus entrañas el incomprensible cupo… y esto todo por obra del Espíritu Santo.” (S. Juan de Ávila, Sermón 30).

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