DOMINGO 10º Tiempo Ordinario (7 junio 2015)

De Corazón a corazón: Gén 3,9-15 (“Pondré enemistades entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo”); 2Cor 4,13-5,1 (“Nos resucitará con Jesús… El hombre interior se va renovando de día en día”); Mc 3,20-35(“Quien cumpla la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre “)

Contemplación, vivencia, misión: Mejor suerte no nos podía tocar: ser familiares íntimos de Jesús, en la intimidad de su Madre y nuestra. Ella fue siempre fiel a la Palabra y voluntad de Dios. En Ella, Jesús mostró la victoria total sobre el pecado (es la Inmaculada) y sobre la muerte (es la Asunta al cielo). El Padre nos ha elegido en Cristo y nos hace partícipes de su resurrección. Todos nuestros días están marcados por el amor de Dios, “que hace salir su sol” como prenda de una vida nueva y definitiva, que ya empieza aquí y ahora.

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: El pecado original (del inicio de la humanidad) ha sido superado por la redención de Cristo. En María, la Inmaculada, se ha cumplido con creces la profecía de Dios en el Paraíso. Así es “figura” de la Iglesia. Ver CORPUS CHRISTI en Año Litúrgico, en este mismo blog.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.