San Bernabé Apóstol (jueves 11 junio 2015)

De Corazón a corazón: Hech 11,21-13,3 (“Bernabé era un hombre bondadoso, lleno del Espíritu Santo y de mucha fe”); Mt 10,7-13 (“Lo que habéis recibido gratuitamente, dadlo gratuitamente”)

Contemplación, vivencia, misión: Nuestra historia de “comunión” eclesial enraíza en los Apóstoles. Bernabé dejó su huella imborrable. Pablo reencontró o fue “restablecido” en su vocación “ad gentes” gracias a Bernabé, y con él compartió su primer viaje apostólico. Todos los Apóstoles obraron “gratuitamente” en una especie de “itinerancia” espiritual, a la sorpresa de Dios: servir a la comunidad sin servirse de ella. El nombre “cristiano” (surgido en Antioquía) aúna a todos en Cristo, de quien participamos, a quien imitamos, con quien nos relacionamos y por quien compartimos todo con todos. “compartir” es la piedra de toque.

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: No hay fecundidad apostólica sin comunión eclesial y sin fidelidad al Espíritu de amor. “La fe eclesial tiene su paradigma en el sí de María” (Benedicto XVI, Verbum Domini 29). El Espíritu Santo obra siempre por medio de quienes viven dejándose sorprender por él.

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