Sábado semana 11ª Tiempo Ordinario (20 junio 2015)

De Corazón a corazón: 2Cor 12,1-10 ("Por Cristo, cuando soy débil, entonces soy fuerte"); Mt 6,24-34 ("Ya sabe vuestro Padre… buscad primero su Reino").

Contemplación, vivencia, misión: Dios no nos ahorra el esfuerzo cotidiano. Él toma la iniciativa y quiere y hace posible nuestra cooperación. En este sentido, siempre podemos decir que estamos trabajando en "su" viña. Nuestra debilidad, asumida por Cristo, se convierte en nuestra fuerza. Lo importante es el enfoque del corazón: que Jesús sea conocido y amado. Esta dinámica de un corazón unificado en Cristo, recupera el sentido pleno de toda la creación, poque “todo se apoya en él” (Col 1,17) y hace posible una ecología integral y global.

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: María, al llegar a Ain Karim, con un simple saludo ("shalom") fue instrumento de "paz". En Caná, invitó a abrirse a la voluntad del Señor: "Haced lo que él os diga" (Jn2,5). "María, la madre que cuidó a Jesús, ahora cuida con afecto y dolor materno este mundo herido" (Papa Francisco, Laudato Si’, n.241).

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