Domingo 12º Tiempo Ordinario (21 junio 2015, S Luís Gonzaga)

De Corazón a corazón: Job 38,1.8-11 (“El señor respondió a Job desde el seno de la tempestad”); 2Cor 5,14-17 (“El amor de Cristo nos apremia… Murió por todos para que los que viven no vivan para sí, sino para quien murió y resucitó por ellos”); Mc 4,35-41 (“Cálmate… Hasta el viento y el mar le obedecen”).

Contemplación, vivencia, misión: En nuestras tempestades, Jesús parece estar “dormido”. En realidad, convive y vive en sintonía fraterna con nosotros. Toda tempestad y toda nube, está marcada por la Providencia de Dios Amor, que prepara una nueva luz y un nuevo resurgir. Jesús ha asumido todas las escenas de la historia humana (también las que se parecen a Job). A Jesús se le descubre amando. El amor es la “mirada” que descubre la glorificación de Jesús y nuestra, a través del Calvario.

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Estar “de pie junto a la cruz”, como María, supone dejarse mirar y sorprender por Jesús (Jn 19,26) y mirar al mundo con amor. “Así como lloró con el corazón traspasado la muerte de Jesús, ahora se compadece del sufrimiento de los pobres crucificados y de las criaturas de este mundo arrasadas por el poder humano” (Papa Francisco, Laudato Si’, n.241).

Anuncios

Los comentarios están cerrados.