San Benito Abad (sábado 11 julio 2015)

De Corazón, a corazón: Prov 2,1-9 (“Presta tus oídos a la sabiduría… Entenderás el temor del Señor… Es el Señor quien da la sabiduría”); Mt 19,27-29 (“Lo hemos dejado todo y e hemos seguido”)

Contemplación, vivencia, misión: La verdadera sabiduría es la “ciencia del amor”: no anteponer nada al amor de Cristo. En él y con él se vive en la sabiduría de la trascendencia: más allá de los dones de Dios está el mismo Dios, que se da a sí mismo como un don definitivo. Entrando en esta intimidad con Dios (“oración”) se encuentra sentido al “trabajo”. La vida se hace peregrinación con los demás hermanos y “hospedería” para todos ellos. Es el mismo Cristo quien todos los días llama a nuestra puerta. “Al final nos encontraremos cara a cara frente a la infinita belleza de Dios y podremos leer con feliz admiración el misterio del universo, que participará con nosotros de la plenitud sin fin” (Laudato si’, n.243).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: En todo hogar cristiano y en todo “monasterio”, resuena la “Salve Regina”, como saludo a la Madre del Señor y nuestra Madre. Sin ella, no habría verdadero hogar ni verdadera familia. (Ver sábado semana 14ª en Año Litúrgico).

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