Sábado semana 17ª Tiempo Ordinario (1 agosto 2015, S.Alfonso Mª)

De Corazón a corazón: Lev 25,1.8-17 (Jubileo… liberación… “Ninguno dañe a su prójimo, antes bien teme a tu Dios, yo soy el Señor”); Mt 14,1-12 (Herodes piensa que Juan Bautista, asesinado por él, había resucitado en Jesús)

Contemplación, vivencia, misión: Herodes confundió a Jesús con su precursor Juan Bautista. Es la mejor gloria que le puede tocar a un apóstol: ver en él la expresión de Jesús, su “olor”, su ”luz”, su “voz”, su destello. Esta identificación puede resultar muy cara, pero vale la pena porque es la única razón de ser del apóstol. El “gozo” (“jubileo”) del apóstol consiste en que Cristo sea conocido y amado, que todos experimenten su amor. “Cuando somos capaces de superar el individualismo, realmente se puede desarrollar un estilo de vida alternativo y se vuelve posible un cambio importante en la sociedad” (Laudato si’, n.208).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: El saludo de María en la casa de Isabel, trajo el “gozo” salvífico de la presencia de Jesús, que haría de Juan Bautista su precursor. Sin la vivencia de este “gozo” del encuentro con Cristo, no hay anuncio auténtico del “evangelio”.

Los comentarios están cerrados.