Lunes semana 18ª Tiempo Ordinario (3 agosto 2015)

De Corazón a corazón: Num 11,4-15 (Quejas del pueblo en el desierto); Mt 14,13-21 (“Se retiró a un lugar solitario… vio a mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos”)

Contemplación, vivencia, misión: La pedagogía de Jesús es siempre la misma: nos pide nuestro pequeño todo para realizar las maravillas de su gran todo. En él se cumplen no sólo las profecías del A.T., sino también los deseos de salvación que Dios ha sembrado en todos los pueblos. Porque Dios nos lleva a todos en su corazón. Nuestro “desierto” se va convirtiendo en “paraíso” donde Dios Amor nos acompaña. “El fin último de las demás criaturas no somos nosotros” (Laudato si’, n.83).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: “Nazaret”, para Jesús (con María, José y nosotros incluidos) suena siempre a “compasión” por toda la humanidad. Ahí se anunciaba (y se anuncia) “la gran alegría” del “Salvador” en los signos pobres de la vida cotidiana (Lc 2,10-12).

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