Viernes semana 23ª Tiempo Ordinario (11 septiembre 2015)

De Corazón a corazón:1Tim 1,1-14 (“Pablo, apóstol de Cristo Jesús… nuestra esperanza… La gracia de nuestro Señor me colmó de fe y de amor cristiano”); Lc 6,39-42 (“Quita primero la viga de tu ojo y entonces verás para quitar la paja del ojo de tu hermano”).

Contemplación, vivencia, misión:Las matemáticas de Jesús son siempre el amor. Sus cálculos se miden por el amor y el perdón. Juzgar a otros y criticar, equivale a “perseguir” a Jesús. Quien tiene el corazón limpio, sólo entiende de amor en la verdad, es decir, la verdad de la donación. Los enredos del corazón humano son casi infinitos; sólo los puede curar Jesús injertándonos en su mismo Corazón. “En el corazón de este mundo sigue presente el Señor de la vida que nos ama tanto. Él no nos abandona, no nos deja solos, porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su amor siempre nos lleva a encontrar nuevos caminos” (Laudato si’, 245).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Codo a codo con la Madre de Jesús, de pie junto a la cruz, estaba también María Magdalena (la pecadora convertida o endemoniada sanada) y el discípulo amado. Convivir así, sin aires de superioridad, sólo lo puede hacer quien ama al Señor.

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