Martes semana 25ª Tiempo Ordinario (22 septiembre 2015)

De Corazón a corazón: Esd 6,7-20 (Orden de reconstruir el templo de Jerusalén); Lc 8,19-21 ("Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la Palabra de Dios y la cumplen").

Contemplación, vivencia, misión: María compartía con fe, esperanza y amor el anhelo de Jesús de formar su nueva familia. Era familia que se construía escuchando su palabra y conviviendo con él. Así lo había hecho y lo seguía haciendo ella, hasta el pie de la cruz, donde se le reveló que ella formaba parte de la familia de Jesús de un modo nuevo. Jesús habita “en medio” de los suyos, como en su casa ya reconstruida por obra del Espíritu Santo, según el mandto del amor. “Gratitud y gratuidad… implica la amorosa conciencia de no estar desconectados de las demás criaturas, de formar con los demás seres del universo una preciosa comunión universal” (Laudato si’, n.220).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: María guarda en su corazón el encargo de Jesús ("he aquí a tu hijo"), con la resonancia de otras afirmaciones de Jesús relacionadas entre sí: "mis hermanos", "mis ovejas", "mi viña", "mi Iglesia", “mis amigos”…

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