Jueves semana 26ª Tiempo Ordinario (1 octubre 2015. Sta. Teresa de Lisieux)

De Corazón a corazón: Ne 8,1-12 (Esdras lee la Ley: "Los oídos del pueblo estaban atentos… Amén"); Lc 10,1-12 ("Los envió de dos en dos a donde él había de ir… El Reino de Dios está cerca")

Contemplación, vivencia, misión: La misión apostólica (eclesial) es la misma de Jesús y es una actualización de su presencia activa. La vida del apóstol, como la de Jesús, es un “sí” al Padre en el amor del Espíritu Santo, como sencillez de vida donada, a modo de actitud filial o de “infancia” espiritual. El evangelio se “reencuentra” o se “lee” de verdad cuando se recibe como Palabra de Dios recién salida de su corazón. La Iglesia se alegra cuando sus hijos viven en esta perspectiva de camino fecundo, espiritual y misionero . “Es un retorno a la simplicidad que nos permite detenernos a valorar lo pequeño, agradecer las posibilidades que ofrece la vida sin apegarnos a lo que tenemos ni entristecernos por lo que no poseemos” (Laudato sì, n.222).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: El “amén” (“sí”) del pueblo a la Palabra de Dios es como el resumen de la historia de este mismo pueblo. Es el “sí” de María, anticipo del nuestro. Ver Santa Teresa del Niño Jesús en Año Liturgico.

Los comentarios están cerrados.