Viernes semana 26ª Tiempo Ordinario (2 octubre 2015, Ángeles Custodios)

De Corazón a corazón: Ba 1,15-22 ("Nos abruma hoy la vergüenza… Cada uno según el capricho de su corazón"); Lc 10,13-16 ("Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha").

Contemplación, vivencia, misión: ¡Cuántos disparates en la historia humana! Y no obstante, Jesús asume toda la historia para lavarla en su corazón. Y es capaz de hacer de un estropajo, el instrumento de su misericordia y de su misma voz. El profetismo cristiano si no es humilde y no vive en sintonía con este amor de Jesús, no es profetismo, sino caricatura. Todos estamos llamados a ser “profecía” del amor misericordioso de Dios para los demás, y poder decir a todos y a cada uno, casi siempre en silencio: “Dios te ama”. Esto supone evitar la dinámica del dominio y de la mera acumulación de placeres” (Laudato si’, n.222).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: El “profetismo” de María sigue siendo actual: “Haced lo que Él os diga” (Jn 2,5).

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