Sábado semana 27ª Tiempo Ordinario (10 octubre 2015)

De Corazón a corazón: Jl 4,12-21 ("Me sentaré para juzgar a todas las naciones… Sabréis entonces que yo soy vuestro Dios"); Lc 11,27-28 ("Dichosos más bien los que oyen la palabra de Dios y la guardan").

Contemplación, vivencia, misión: Tres veces se llama a María “bienaventurada”: el saludo de Isabel (“bienaventurada tú que has creído”), el canto del Magníficat (“me llamarán bienaventurada”), la mujer del pueblo (“bienaventurada tu madre”). Jesús indica el por qué: “quien escucha la Palabra de Dios y la cumple”. Dios Amor nos juzgará según nuestra fidelidad a su palabra de amor. “La naturaleza está llena de palabras de amor” (Laudato si’, n.225).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: "María es dichosa porque tiene fe, porque ha creído, y en esta fe ha acogido en el propio seno al Verbo de Dios para entregarlo al mundo. La alegría que recibe de la Palabra se puede extender ahora a todos los que, en la fe, se dejan transformar por la Palabra de Dios" (Benedicto XVI, VDo 124)

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