Lunes semana 28ª Tiempo Ordinario (12 octubre 2015, Ntra. Sra. del Pilar)

De Corazón a corazón: Rom 1,1-7 ("Pablo, siervo de Cristo Jesús, apóstol por vocación, escogido para el Evangelio de Dios": Cristo ha resucitado); Lc 11,29-32 ("A esta generación no se le dará otra señal que la señal de Jonás").

Contemplación, vivencia, misión: Jesús resucitado, presente en la historia, es la prenda y señal de que todo lleva su sello de cambio radical hacia el amor. A Pablo le tocó en suerte anunciar este misterio ("Evangelio") a todas las gentes. Rebajar el precio al misterio de Cristo, supondría destruir o banalizar el misterio del hombre. Sin Cristo resucitado, que nos habla de Dios Amor, no hay futuro. “La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común, porque, auténticamente vivida, se refleja en un estilo de vida equilibrado unido a una capacidad de admiración que lleva a la profundidad de la vida” (Laudato si’, n.225).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Ella es "la gran señal" (Apoc 12,1), como transparencia y portadora de Cristo. En María encontramos un “Pilar” donde se apoya nuestra fe, esperanza y caridad, que es vida en Cristo.

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