Sábado semana 28ª Tiempo Ordinario (17 octubre 2015, S.Ignacio A.)

De Corazón a corazón: Rom 4,13-18 “Abraham “esperando contra toda esperanza, creyó y fue hecho padre de muchas naciones”); Lc 12,8-12 (“Cuando os lleven ante los magistrados… el Espíritu Santo os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir”).

Contemplación, vivencia, misión: La vida de Jesús (como la de sus seguidores) está impregnada de Espíritu Santo: Encarnación, visitación, bautismo, anuncio de un nuevo nacimiento, promesa y comunicación del Espíritu, etc. Ante las dificultades, no existe otra actitud auténtica fuera de la de Jesús: siempre es el “cáliz” preparado por el Padre para hacer de la vida una donación, esperando más allá de toda humana esperanza una restauración universal. “Esto incluye el cultivo de una identidad común, de una historia que se conserva y se transmite” (Laudato si’, n.232).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: María quiere cantar en nuestro corazón su “Magníficat”, recordando las promesas hechas a Abraham y cumplidas en Jesús que vive en nosotros.

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