Lunes semana 29ª Tiempo Ordinanrio (19 octubre 2015)

De Corazón a corazón: Rom 4,20-25 ("Jesús… fue entregado por nuestros pecados y resucitó por nuestra justificación"); Lc 12,13-21 (La parábola sobre el rico que atesora en vano: "Guardaos de toda avaricia")

Contemplación, vivencia, misión: Dicen que el mundo está en crisis económica. Hay hambre (actualmente mil millones de personas) y desempleo, inseguridad y trampa en las finanzas. La gente despilfarra y los comercios de cosas de lujo siguen vendiendo en alza. Algunos (individuos y pueblos) se han enriquecido todavía más. El corazón del hombre, cuando no vive del amor, es un pozo sin fondo que nunca se sacia y entonces nunca es feliz. La fe en las promesas de Dios, a través de Cristo muerto y resucitado, purifica todo y contagia de su mismo amor divino. “Les hace falta entonces una conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias de su encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que los rodea” (Laudato si’, n.217).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: El único tesoro que no se pierde es la caridad auténtica: observar qué les falta a los hermanos y comprometerse para ayudar, como María en las bodas de Caná. Es el único modo de ser felices y hacer felices a los demás.

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