Viernes semana 29ª Tiempo Ordinario (23 octubre 2015)

De Corazón a corazón: Rom 7,18-25 (“¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte? ¡Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo nuestro Señor!”); Lc 12,54-59 (“Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo?”)

Contemplación, vivencia, misión: El evangelio acontece continuamente, no es un acontecimiento sólo del pasado. Jesús es el “Reino” en persona, el centro y el significado de la historia. Mi acontecimiento se hace suyo y Él me libera del pecado y del egoísmo, para realizar mi vida construyendo la historia amando. Las limitaciones y defectos se afrontan y se chamuscan en sintonía con los amores del Señor. “Para el creyente, el mundo no se contempla desde fuera sino desde dentro, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres” (Laudato si’, n.220). Sin esta perspectiva, no exististiría la familia cristiana y humana.

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: “Confiemos a la Madre de Dios, proclamada «bienaventurada porque ha creído» (Lc 1,45), este tiempo de gracia” (Benedicto XVI, Porta Fidei, n.15)

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