Martes semana 30ª Tiempo Ordinario (27 octubre 2015)

De Corazón a corazón: Rom 8,18-25 (“Nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo”); Lc 13,18-21 (“El Reino de Dios es semejante a un grano de mostaza… a un puñado de levadura”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús usa comparaciones que puedan entender todos. La semilla de mostaza y la levadura son un símbolo de su misma realidad histórica y salvífica (ahora insertada en nuestra realidad del día a día). “Enterrarse” como el granito de trigo, es el “paso” para llegar a la resurrección. La historia es lenta. El tiempo es la “paciencia” de Dios. Sólo el mismo Espíritu que dinamizó la creación y que hizo posible la Encarnación del Verbo, transforma nuestra historia, aparentemente estéril, en historia fecunda. “Gemimos”, porque esperamos gozosos también en la fatiga de todos los días. “Dios ha creado el mundo inscribiendo en él un orden y un dinamismo que el ser humano no tiene derecho a ignorar” (Luadato si’, n.221).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Hay muchos detalles del Evangelio que recuerdan la vida familiar, sencilla y oculta, de Jesús en Nazaret. Todos los días, María preparaba “el pan”, poniendo antes la levadura en la harina. Ahora “el pan de vida” es Jesús, que nos convierte en “pan partido” como él.

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