Sábado semana 30ª Tiempo Ordinario (31 octubre 2015)

De Corazón a corazón: Rom 11,1-29 ("Fuiste cortado del olivo silvestre que eras por naturaleza, para ser injertado contra tu natural en un olivo cultivado… Todo Israel será salvo"); Lc 14,1.7-11 (En un convite: "El que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado")

Contemplación, vivencia, misión: Es una norma maravillosa que no se sigue casi nunca: colaborar a que los demás se encuentren bien, realizados, respetados, acompañados, honrados… Pero se prefiere “medrar” o “vencer”, sea como sea y a costa de quien sea. La norma de Jesús (humillarse y servir) es al revés de la “sabiduría” y táctica humana. Cada persona, institución y pueblo, ha recibido dones de Dios que deben desarrollarse con la ayuda y amor de todos. “Cuando uno lee en el Evangelio que Jesús habla de los pájaros, y dice que « ninguno de ellos está olvidado ante Dios » (Lc 12,6), ¿será capaz de maltratarlos o de hacerles daño?” (Laudato si’, n.221). Y las personas y los pueblos…

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Meditando el evangelio con un corazón humilde y confiado, experimentamos en nosotros los latidos del Corazón de Jesús y de su Madre, que es también la nuestra. “Las situaciones de miseria y los conflictos son para Dios ocasiones de misericordia. Hoy es tiempo de la misericordia!” (Papa Francisco, Homilía Misa de clausura del Sínodo)

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