Martes semana 31ª Tiempo Ordinario (3 noviembre, S. Martín de Porres)

De Corazón a corazón: Rom 12,5-16 ("Nosotros, siendo muchos, no formamos más que un solo cuerpo en Cristo… teniendo dones diferentes… vuestra caridad sea sin fingimiento"); Lc 14,15-24 ("Un hombre dio una gran cena y convidó a muchos … Sal en seguida a las plazas y calles de la ciudad, y haz entrar aquí a los pobres … insta a entrar hasta que se llene mi casa")

Contemplación, vivencia, misión: Si tenemos “un mismo sentir”, con Cristo presente en medio de nosotros, viviremos “alegres en la esperanza” (Rom 12,12.16). El Señor compara su venida entre nosotros, como un banquete de bodas, donde toda la humanidad es invitada para ser su “cuerpo” místico o complemento. La dinámica es entusiasmante: “convidó a muchos”, “sal enseguida”, “haz entrar”, “insta”… Es la urgencia misionera de quien ama de verdad. Quien sigue a Cristo, “encuentra satisfacción en los encuentros fraternos, en el servicio, en el despliegue de los carismas, en la música y el arte, en el contacto con la naturaleza, en la oración” (Laudato si’, n.223)

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Estamos acostumbrados a llamar a la Virgen “Reina de todos los santos”. Es “Reina Madre”, como quien nos aglutina en su Corazón para entregarnos a Cristo su Hijo.

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