Martes semana 32ª Tiempo Ordinarnio (10 noviembre 2015, S.León)

De Corazón a corazón: Sab 2,23-3,9 ("Dios creó al hombre para la incorruptibilidad… Las almas de los justos están en las manos de Dios… como oro en el crisol los probó"); Lc 17,7-10 ("Cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer")

Contemplación, vivencia, misión: “Inútiles”, lo somos cuando lo que hacemos no suena a amor de donación. Y lo poco que hacemos en este sentido, es gracias a la ayuda del Señor. Sólo va a quedar el amor con que se ha afrontado la vida. Todo suena a “muerte” y a chatarra cuando no suena a amor. Pero la moneda auténtica del amor sólo la han usado los santos, que pasaron sin hacer ruido, como si no tuvieran ningún valor. La “moneda” para comunicar la salvación de Cristo no suena en los mercados y en las finanzas humanas. El amor fraterno es “gratuidad”: “Esta misma gratuidad nos lleva a amar y aceptar el viento, el sol o las nubes, aunque no se sometan a nuestro control. Por eso podemos hablar de una fraternidad universal” (Laudato si’, .228).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: La “espada” de la prueba fue, para María, un crisol que la aquilató sin purificarla. A nosotros nos purifica y aquilata.

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