Miércoles semana 31ª Tiempo Ordinario (11 noviembre, S.Martín)

De Corazón a corazón: Sab 6,1-11 (“Oíd, reyes y entended… el Señor al pequeño como al grande él mismo los hizo y de todos tiene igual cuidado”); Lc 17,11-19 (“Diez leprosos… Ten compasión de nosotros”)

Contemplación, vivencia, misión: Jesús es sensible a la gratitud. En su Corazón cabemos todos y tenemos ahí un lugar reservado. La mejor curación es la paz en nuestro corazón: saberse amados por él, quererle amar, hacerle amar, amarle en los demás con su mismo amor. El juicio y examen sobre nuestra vida es sobre el amor, no tanto por lo que tenemos (cualidades y cargos), sino principalmente por lo que somos, todo puesto al servicio de los demás. Los criterios de los poderosos del mundo son totalmente otros y alimentan todas las crisis. “Una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo. Mientras tanto, el mundo del consumo exacerbado es al mismo tiempo el mundo del maltrato de la vida en todas sus formas” (Laudato si’, n.230).

*El Evangelio en el Corazón de la Madre de Jesús y de la Iglesia: Dios “mira” a todos y cada uno con amor peculiar, como “hade salir ‘su’ sol sobre justos e injustos” (Mt 5,45). María se sintió “mirada” amorosamente por Dios en su “pequeñez” (Lc 1,48), donde ahora estamos nosotros con ella.

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